En la colección Cúspides de las multimedias con que Ediciones Cubarte viene abonando el conocimiento de los más altos valores de la cultura nacional se halla Heredia, quien nos enseñó a sentir la patria. Ofrece rica información organizada en cinco secciones.

“Documentos” recoge materiales de interés, varios de ellos en reproducción facsimilar, lo que aumenta el valor de la multimedia y a la vez hace añorar las trascripciones. Completan esa sección datos e imágenes de obras de poesía, dramáticas y ensayísticas de Heredia publicadas mientras él vivía.

“Sobre Heredia” reúne sendos poemas de Plácido y Gertrudis Gómez de Avellaneda, y —en ese orden— semblanzas debidas a Antonio Bachiller y Morales, José Martí, Enrique Piñeyro, José Lezama Lima y Manuel Sanguily.

Dividida por siglos, y con subsecciones temáticas y genéricas, “Bibliografía” rastrea el repertorio activo y pasivo de Heredia. “Cronología” informa sobre la vida del poeta y hechos relacionados con él, con su obra o con su memoria. Por último, “Galería” muestra retratos del poeta, de familiares suyos y de autores representados en la multimedia.

El valioso contenido se basa, fundamentalmente, en fondos que la Biblioteca Nacional José Martí quiso poner al alcance del público en el bicentenario de Heredia, nacido en 1803 en Santiago de Cuba. En la preparación de la multimedia —que por complicaciones diversas no se publicó hasta 2011— colaboraron con la Biblioteca dos conocedoras del legado herediano: Ana Cairo Ballester y Alicia Flores, de Cuba la primera; la segunda, de México, donde también brilló Heredia. Allí vivió sus años finales: hasta el término de su corta vida, en 1839.

En las palabras introductorias, Eliades Acosta Matos, quien dirigía la mencionada institución al gestarse la multimedia, agradece asimismo el esfuerzo de los integrantes de su Departamento de Manuscritos y de su Laboratorio Digital. Súmese el decisivo aporte de los trabajadores de Cubarte para editarla.

La multimedia funciona de un modo cercano al de un libro. Ello se asocia a su utilidad inmediata como fuente de información y guía para otras búsquedas; y quizás no complazca a quienes prefieran una navegación más beneficiada por la soltura y las interconexiones que los productos digitales facilitan.

Por valioso que sea —y lo es el reseñado— un acercamiento no agota al creador a quien José Martí, con perspectiva que apunta a lo cualitativo más que a lo cronológico y a la ubicación en un movimiento literario, llamó “el primer poeta de América”. Autor del Himno del desterrado —poema emblemático del patriotismo fraguado en un afán independentista que aunó pensamiento liberador y actos heroicos—, fue también el poeta del Teocalli de Cholula y las  Cataratas del Niágara. Con la imagen de estas quedó identificado, y frente a ellas una placa de bronce reproduce el poema que les dedicó. Por su amplitud de miras dejó también una siembra inextinguible en la vocación de universalidad propia de la cultura cubana.

Luis Toledo Sande

Publicado originalmente en la edición ditigal de Bohemia:

http://www.bohemia.cu/2012/07/07/02/cultura/heredia-multimedia.html

Adelanto de su aparición en la revista impresa.

About these ads