Aquí no se intenta dar textos “definitivos”, sino expresar preocupaciones y esperanzas. El autor quisiera que estas últimas fueran siempre las más abundantes, pero el mundo está como para preocuparnos hasta el desvelo, y acaso del desasosiego y la ansiedad los seres humanos hayan sacado y seguirán obteniendo los indicios y reclamos de mayor utilidad para su larga marcha. Ella debe llevarnos a la luz, no devolvernos a las tinieblas, que podrían coexistir con el neón y el láser. En una artesa no se halla precisamente el pan, sino la posibilidad de amasarlo para llevarlo a su proceso posterior, hasta llevarlo al horno.
Por eso también es natural que la presente artesa dé cabida a otras manos, a otras ideas, y, sobre todo, a los buenos ejemplos, vengan de donde vengan, aunque a veces se unan al dolor de una pérdida, al dolor causado por la muerte. Tiene además una finalidad práctica: reunir, o por lo menos “enlazar”, para que su fermentación sea tal vez más productiva, páginas del autor que de otra manera quedarían virtualmente desperdigadas en medios cuyo carácter digital —vocablo derivado de dígito— rinde a las manos tributo perdurable. Al servicio del pensamiento fraguado en el trabajo, ellas pusieron a la especie en el camino, aún incompleto, de una aspiración: merecer plenamente el nombre humanidad.
El uso de la palabra, hermana gemela del pensamiento, no tendría mejor destino que sumarse a ese afán. No se habla aquí de géneros y estilos expresivos, aunque derecho y dignidad tienen para ser tenidos debidamente en cuenta, sino de generar una expresión que sirva a propósitos de los cuales sería empobrecedor, frustrante, excluir el derecho a la risa, a la alegría. De ninguna artesa por separado —aunque ella fuese enorme, y no es el caso, y se proponga situarse en su tiempo, que sí lo es— sale todo el pan que necesitamos. Ese se hace o se hará, si se hace, en muchas artesas a la vez.













Toledo, enhorabuena, bienvenido al mundo de los conectados!!!
Feliz idea la de tener su blog, nos acerca más a su conocimiento y puntos de vista. Nunca vi tan poéticamente expresado el significado de la era digital, como cuando usted dice que rinde a las manos tributo perdurable. Felicidades para quien le convenció. Un abrazo, Yuzaima
¡Enhorabuena por contar con tu lectura y tu comentario! Me nutres el entusiasmo. Es un gustazo recibir juicios como ese, que hace a uno esmerarse en merecerlos. Eres especialmente justa al felicitar a quien me convenció, o a quienes me convencieron para que acometiera este proyecto. De eso te enterarás pronto en una nota de esta artesa. Se titulará “Usted es la culpable”. Otro abrazo, y otro.
Toledo: Bienvenida la posibilidad de leerte en un espacio diferente. Brindo por eso y nos seguiremos encontrando por acá, por estas redes. Un abrazo
Pues aquí me tienes, Dixie. La revista y esta artesa nos están propiciando más encuentros que el edificio en el que fuimos vecinos. ¡Salud!
Amigo Luis, gracias por esta oportunidad de saber mas de ti y de los nuestros…por el valor de asomarte a la vida desde esta ventana, donde todo lo que nos rodea es amor,la cuestion es dotarnos de alma para sentirlo…sientete especial
muchas felicidades.
te recordamos con cariño kire y yo.
Querida Sandra, cada ser humano es especial, porque pertenece a una especie (que antropocéntricamente llamamos la especie, hasta con vanidad, que no siempre se justifica), y porque algo muy suyo, muy propio, aunque sea humilde, lleva consigo, dentro. Pero tú eres especialmente especial, y logras que me sienta feliz por recibir tu mensaje, que espero merecer. También yo te recuerdo a ti, y a Kire. No olvido ni el momento ni el sitio en que las “descubrí”, y están entre mis buenos afectos, aunque ¡nos vemos tan poco! Pero ese déficit es reversible, y sé que defienden a Cuba.
Querido Luis:
Celebro la existencia de “tu artesa”, que es a fin de cuentas una prolongación de ti . Se percibe que este recipiente está construido con mucho mimo y con los mejores materiales que tú puedes aportar: la inteligencia, el humor, y el ingenio. Es una delicia poder leerte, a pesar de la distancia, y también lo es el poder contemplar el buen gusto con que se presenta este “mueble”, a los lectores y contestadores.
María (Gijón, Asturias)
Querida María, si no existieran lecturas como la que tú haces, el artesano o trovador tendría que inventárselas para no enmudecer. Pero existes y lees como lees. Lo agradezco de veras. Delicia es saberse atendido por ti, y tener esos canales por donde se siente circular el afecto. Tu juicio me estimula a seguir defendiendo ideas que son inseparables de la mejor belleza. De La Habana a Gijón va mi saludo.