Tareas y encantamientos de la Feria del Libro Cuba 2011 —en su capítulo de La Habana y en el de otra provincia: Sancti Spíritus— me impidieron mantener el ritmo de actualización que he tratado de imprimirle a la artesa. Al capítulo habanero de la Feria le he dedicado y dedicaré algunos textos en la revista Bohemia, tanto en la versión digital como en la impresa, y estoy en deuda con el espirituano, que terminó ayer domingo. En medio de eso, hoy ya iba por doce días sin insertar ningún texto en la artesa. El que acabo de poner, “Leyes, instituciones, cultura (Detalles en el órgano. IV)” se publicó originalmente en Cubarte. El Portal de la Cultura Cubana mientras me hallaba en Sancti Spíritus, donde a la intensidad del programa se unió —como es habitual allí— el estupendo trato de las anfitrionas y los anfitriones. Unas y otros hacen que el trabajo sea tan placentero como absorbente, y que se acometa con la voluntad de dar lo mejor que esté al alcance de uno. En esas condiciones la red de tareas, servicio y querencias no deja tiempo para la caza de computadoras y líneas con que atender cumplidamente la red virtual, aunque la utilidad de esta última esté fuera de duda, tanto como su poder para generar adicción. Pero no desconoce el artesano sus deberes, ni será ingrato con quienes lo estimulan visitando la artesa o, aún más, haciéndola suya. Es un estímulo impagable, y merece atención y correspondencia. Si en la prisa “recuperativa” con que hoy retomo este espacio no he podido contestar los nuevos y dignos comentarios llegados, tampoco esos serán objeto de olvido ni de ingratitud. Pronto los responderé: lo merecen los textos y quienes los han remitido.

Luis Toledo Sande

La Habana, 28 de febrero de 2011

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