Alice Munro. Foto tomada de internetAlice Munro (Canadá, 1931) acaba de ser galardonada con el Premio Nobel de Literatura, por una trayectoria que marcó sitio en la narrativa en 1968 con el volumen de cuentos Dance of the Happy Shades (Danza de las penumbras felices). Ante la noticia de su triunfo, resulta de especial interés la opinión del eminente intelectual jamaicano Keith Ellis, quien ha residido gran parte de su vida en Canadá, donde ha ganado un extraordinario prestigio como profesor y ensayista. De ello, así como de su frecuente y respetada presencia en Cuba, dieron cuenta hace poco entrevistas hechas a él para La Jiribilla y Bohemia por el mismo autor de la presente.

¿Cómo se recibió en Canadá la noticia del otorgamiento del Nobel a la gran escritora?

Aquí los escritores están sintiéndose muy bien con ese alto reconocimiento a una de sus colegas, admirada durante décadas. Es la primera vez que a un escritor canadiense que nació y ha vivido siempre —ochenta y dos años— en el país, se le distingue con ese honor. El novelista Saul Bellow lo ganó; pero, aunque nació en Quebec, se trasladó a los ocho años a los Estados Unidos.

El contenido de su obra fundamenta la satisfacción que en Canadá sienten por el triunfo de su compatriota.

Sí, ella es del suroeste de la provincia de Ontario, de la comunidad Clinton-Wingham, y sus textos suelen representar gente que lleva sus pequeñas vidas allí, sobre todo mujeres y muchachas abierta o sutilmente oprimidas por los hombres. Pero esta preocupación por la vida femenina la transporta a otras partes del país, e incluso a otros países.

Entonces el galardón conquistado por Alice Munro tiene un significado especial para la lucha por la igualdad de los géneros humanos, y también para el cuento. La que clasifica como su única novela, Lives of Girls and Women (publicada en español como La vida de las mujeres), se inserta en la atmósfera de sus cuentos, género literario que hoy la novela parece desplazar, quizás por maniobras comerciales.

En Canadá el cuento es ampliamente practicado, tanto en francés como en inglés, y cuentistas destacados hay varios, como Austin Clarke, autor, además, de doce novelas; Barry Callaghan, Anne Hébert y la haitiana-quebequense Marie-Célie Agnant, entre otros. Y Alice Munro se ha especializado en ese género, lo domina magistralmente. Ha publicado alrededor de quince colecciones, la más reciente de ellas en 2012, Dear Life [Querida vida]. En todas sobresale la intensidad de los relatos, sobre todo por el extraordinario poder para captar las relaciones interpersonales de la gente que los puebla. A menudo la comparan con Chejov, y eso le hace justicia, siempre que no se ignore la personalidad creadora sin la cual ella no hubiera merecido los lauros que ha ganado, y que el Nobel viene a coronar. Ya había recibido todos los premios importantes del país, y algunos codiciados por escritores de la Mancomunidad Británica.

La mayor significación del Nobel en su caso debería ser propiciar el crecimiento de la publicación de sus textos en una mayor diversidad de lenguas y naciones que hasta ahora. Es algo a lo que ya usted ha contribuido, particularmente en Cuba.

Antes —y sus nombres son por sí mismos un aval relevante para aquilatar la producción de Alice Munro— lo hicieron Margaret Atwood y Graeme Gibson, al incluir uno de sus cuentos en la antología Desde el invierno, que prepararon especialmente para Cuba, donde apareció en 1997. Tres años después tuve el placer de publicar otro de sus relatos en el número 220 de la revista Casa de las Américas, que, dedicado a la literatura canadiense, se me pidió coordinar. Pero, siendo Cuba como es, no me asombraría que allí se hiciera más para difundir los valiosos textos de la autora. Añádase que ese país, además de hacer mucho por su cultura, ha tenido y tiene escritores ilustres en todos los géneros, y sería justo que el Premio Nóbel no tardara en aterrizar en la isla.

Luis Toledo Sande

Texto actualizado el 14 de octubre de 2013. Una versión anterior, más breve y con el título “Alice Munro, victoria de un país, y de géneros”, se publicó en Bohemia Digital:

http://www.bohemia.cu/2013/10/11/cultura/cultura.html

La foto fue tomada de internet

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