Cubierta de la multimediaEn otras multimedias de Cubarte podrá echarse de menos un mayor aprovechamiento de los recursos digitales, pero no en Finca Vigía. El hogar de Hemingway en Cuba. Esta sobresale por su dinamismo interactivo, logrado mientras el laborioso Centro de Informática en la Cultura se propone intensificar también el cuidado en la edición de textos.

La mencionada institución trabaja centralmente sobre temas de Cuba, y estrechos fueron los vínculos que unieron con este país al escritor estadounidense Ernest Hemingway (21 de julio de 1899-2 de julio de 1961). Aquí tuvo su hogar, donde se le entrevistó al ganar el Premio Nobel, que calificó de lauro para el país antillano. No lo diría solamente por las esencias cubanas de El viejo y el mar, que le valió el alto galardón, sino por su propio anclaje afectivo en el sitio habanero que da tema a la multimedia.

Finca Vigía, que solo por su belleza natural merecería atención, es el escenario donde el escritor construyó la más famosa de sus casas, convertida en relevante museo tras su muerte. Allí se conservan objetos que remiten a la intimidad y a la manera de existir de alguien cuya vida fue, en sí misma, una novela, con final trágico. Sobran razones para que el museo y su entorno atraigan a incontables personas.

Ese es uno de los cimientos funcionales que subrayan el valor de la multimedia. Por requerimientos de conservación del tesoro allí reunido, hace años que el acceso al interior de la vivienda está vedado al público. Quienes acuden hasta allí desde otras partes del mundo, y de la propia Cuba, deben ver el interior del inmueble a través de puertas y ventanas. Así, numerosos objetos apenas se ven, y otros ni se divisan: la multimedia informa que “la habitación matrimonial, la despensa, la cocina, el interior del yate” están fuera del alcance de la vista.

La multimedia no aspira —ni lo conseguiría— a sustituir el encanto irremplazable de la visita física. Es, sí, un complemento de primer orden para enriquecer el valor cognoscitivo y el placer de explorarlo ofrecido por aquel paraje, propicio para recordar o imaginar las aventuras vividas por el autor de Adiós a las armas.

La visita virtual puede hacerse desde cualquier punto, pero cobra su mayor productividad como complemento de la visita física. La primera abarca “29 escenarios en forma de vistas panorámicas, tanto exteriores como interiores”, y, entre otros regalos, incluye “galerías de fotos del escritor en contextos de su casa”, así como nueve videos, que, junto a “29 puntos de referencias de navegación y contenidos”, y otros recursos, facilitan llegar a “207 puntos interactivos” que dan paso a “obras plásticas, trofeos, adornos, mobiliario, libros, objetos personales” y otros detalles de interés.

La multimedia da la opción de disfrutarla al modo de una visita guiada (con audio) o, si se prefiere, libre, y cada quien puede escoger su mapa de navegación. Se puede explorar visualmente un objeto como si se tuviera al alcance de la mano, incluso “abrir” gavetas y ver qué contienen.

También se explora en su amplitud la finca, y, en detalles, el interior del famoso yate Pilar, tan asociado a las peripecias del escritor. A él rinde tributo una multimedia que forma parte de la colección nombrada Hitos, y es un hito ella misma.

Luis Toledo Sande

Publicado originalmente en Bohemia Digital:

http://www.bohemia.cu/2014/02/15/cultura/multimedia.html

Aparecerá también en la edición impresa de la revista

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