Foto de Hugo Pavón

Foto: Hugo Pavón

Nacido en 1959 (en Manta, Ecuador), es licenciado en Letras por la Universidad Católica de Guayaquil, cursó la maestría en Artes en la Universidad (estadounidense) de Maryland, College Park, y es candidato al doctorado en Letras por la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla.

En 2007 recibió la Orden Nacional al Mérito, grado de Gran Cruz, y en 2010 la Municipalidad de San Pablo de Manta, su ciudad natal, le otorgó un reconocimiento por “su brillante trayectoria literaria y docente”. Asiduo cuentista, su obra abarca también otros géneros y ha merecido premios relevantes.

Con Cuba en el corazón

Que integrase la representación ecuatoriana en la Feria del Libro Cuba 2014 propició la entrevista. A la nación anfitriona la califica de “solidaria, sin duda. Editoriales suyas publicaron más de 30 libros de mi país, el invitado de honor. Algo así no he visto en ninguna otra feria del mundo. Encarna la construcción permanente de lo que, desde José Martí, llamamos nuestra América. Gran afluencia de familias, y bajo costo de los libros, muestran una feria pensada no tanto para la oferta comercial de las editoriales como para dotar de libros a la población. Un hecho cultural único”.

Entre los temas de su obra sobresale lo erótico, que él acertadamente diferencia de lo pornográfico, aunque algunos confunden ambas vertientes y olvidan la naturaleza artística propia de la primera cuando es bien tratada. A ello se refiere con respecto a Pubis equinoccial, libro nacido “durante un curso de literatura erótica que ofrecimos en la Universidad Andina Simón Bolívar, sede Ecuador. El tema resultó atractivo y tuvimos una avalancha de alumnos, quienes se enfrentaron a lo que es el erotismo, teóricamente hablando, y en la segunda clase la deserción fue grande. En general, la gente confunde erotismo con hedonismo, y mezcla dosis de porno en la atención al tema”.

Él define su posición: “Para mí, el erotismo es la sexualidad en conflicto, y la pornografía es la sexualidad centrada en lo genital y en el hedonismo, una sexualidad disuelta en la placentera sensualidad aislada de los conflictos del mundo exterior. La necesidad de escribir Pubis equinoccial surgió de ese impulso creativo que siempre requiere husmear en los conflictos vitales del ser humano”.

Algún espíritu “posmoderno” se extrañará por la presencia de lo histórico en ese libro, y en la generalidad de la obra del narrador; pero él sostiene: “Más allá de la intención, toda obra literaria está situada históricamente, cualquiera que sea su tema. Suelo construir mis textos de manera que lo histórico y lo político sean constantes que los atraviesen. No hay literatura ahistórica por más ‘escapista’ que pretenda ser un autor, y —admito que esto entra en el plano de las opciones personales— creo que si una obra literaria oculta su contexto histórico, político y social se autocercena en sus posibilidades de significación y de cuestionar la propia condición humana”.

Pasión literaria y conciencia histórica y política van juntas en él. Desde 1992 dirige Kipus: Revista Andina de Letras. Fue coeditor de Vistazo, editorialista de La Otra y El Comercio, columnista de Soho y asesor de la revista EducAcción. Fue rector del Liceo Internacional y del Colegio Albert Einstein, y es miembro de la Sección de Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, y profesor de la ya mencionada Universidad Andina Simón Bolívar, desde su fundación en 1992.

Haber nacido en el año en que triunfó la Revolución Cubana lo marcó como a tantas otras personas en tierras de nuestra América, y más allá: “cuando tuve la edad en la que uno comienza a contemplar políticamente el mundo, el proceso revolucionario cubano tenía, asimismo, la edad de mostrar sus etapas heroicas y sus fracasos, pero también su condición de paradigma de dignidad histórica. Cuba, con todos sus problemas encima, encarna la resistencia de un pueblo frente al acoso de los poderes imperiales”.

Con su pueblo, con nuestra América toda

En ese contexto ha cumplido su papel la Casa de las Américas: “desde que tuve uso de razón literaria, fue referente ineludible del arte y las letras de nuestros pueblos. La primera vez que vine a Cuba fue como invitado de la Casa al I Encuentro de Escritores y Artistas Latinoamericanos y del Caribe, menores de 30 años. El guatemalteco Arturo Arias, el salvadoreño Juan José Dalton y yo redactamos el Manifiesto que se puso a consideración de los participantes. Desde entonces he estado vinculado con ella. Tuve el honor de ser jurado de su Premio Literario en 1994, en cuento”.

Ciudadano activo, ha sido profesor de Literatura en varios colegios de Guayaquil y Quito, y en la Universidad Católica de Guayaquil. Entre 1988 y 1991 dirigió sucesivamente la Campaña de Alfabetización Monseñor Leonidas Proaño y el Programa El Ecuador Estudia. Fue ministro de Educación, Cultura y Deportes (1991-1992) en el gobierno de Rodrigo Borja. A finales de 2005 volvió a ser titular del Ministerio de Educación y Cultura (Deportes había pasado a ser una Secretaría), con el gobierno de Alfredo Palacio. El 15 de enero de 2007 el presidente Rafael Correa (que creó los Ministerios de Cultura y Deportes) lo ratificó como ministro de Educación, cargo que ocupó hasta el 5 de abril de 2010.

En enero de 2011 se inició como Embajador en Colombia, cargo que aún desempeña: “Representar a mi país es una responsabilidad honrosa, más aún cuando fui nombrado para la reapertura de la Embajada, luego de tres años de relaciones rotas debido al bombardeo de Angostura, el 1 de marzo de 2008. Ahora las relaciones con Colombia están en un nivel alto y, a pesar de las diferencias ideológicas y políticas entre ambos gobiernos, hemos logrado construir una convivencia basada en el respeto mutuo y, sobre todo, en la necesaria complementariedad de nuestros pueblos”.

Representa a la Revolución Ciudadana, con la que Ecuador participa en los cambios que experimenta nuestra América. Él la define como “un proceso político inédito” en su patria: “ha modificado las relaciones de poder entre el ser humano y el capital, privilegiando al ser humano sin desconocer la existencia del mercado. Ha transformado sustancial y positivamente los indicadores sociales y la infraestructura productiva del país, al tiempo que ha afianzado las libertades democráticas, con sentido verdaderamente popular”.

Sobre el futuro expresa: “Ecuador se encamina a transformar su matriz productiva y su matriz energética. Trabaja igualmente por convertirse en una sociedad del conocimiento, y por incorporar valor agregado en todos sus procesos”.

Sin ánimo de cierre

Raúl Vallejo representa un proyecto político revolucionario, que se hace para bien del pueblo. Pero aquí no se intenta dar una imagen exhaustiva del Ecuador de hoy, tratado en otras páginas de esta revista [Bohemia], ni del entrevistado. Para saber más de él están sus libros, que dan placer, y su sitio www.raulvallejo.com. Y no faltarán ocasiones de volver a verlo en fértiles visitas a Cuba.

Luis Toledo Sande

http://www.bohemia.cu/2014/04/10/cultura/raul-vallejo.html

Se publicará también en la edición impresa de la revista.

Noticia bibliográfica de Raúl Vallejo

Su cuentística abarca los volúmenes Cuento a cuento cuento, Daguerrotipo, Máscaras para un concierto, Solo de palabras, Fiesta de solitarios, Huellas de amor eterno y Pubis equinoccial; estudioso y antólogo del género, ha publicado Una gota de inspiración, toneladas de transpiración, Cuento ecuatoriano de finales del siglo XX, Ecuador de feria y Amor y desamor en la mitad del mundo. Muestra del cuento ecuatoriano contemporáneo. Autor de las novelas Acoso textual y El alma en los labios, suyos son también los poemarios Cánticos para Oriana, Crónica del mestizo y Missa solemnis, y una producción ensayística que incluye Emelec: cuando la luz es muerte (ensayo de investigación periodística), Una utopía para el siglo XXI (reflexiones sobre una experiencia de gestión educativa. 1988-1992), Crónica mestiza del nuevo Pachakútik. Ecuador: del levantamiento indígena de 1990 al Ministerio Étnico de 1996, Manual de escritura académica y Lectura y escritura: manías de solitarios.

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