Foto: cortesía de Cubarte

Foto: cortesía de Cubarte

La muerte de Juan Formell causó fuerte conmoción, y el paso del tiempo ratificará las razones del impacto. Las hay de índole directamente musical, que, es de esperar, serán las que primen; pero él fue también un hombre de pensamiento. No extrañe que estuviera entre quienes advirtieron sobre las manipulaciones, no solo comerciales sino políticas asimismo, de fenómenos que, además de dar dividendos, podían estar enfilados a propiciar el desconocimiento de lo que Cuba ha hecho de 1959 para acá, incluido el terreno de las artes. A quien esto esribe le habría gustado aportar alguna nota al concierto de valoraciones suscitado por el fallecimiento de un artista cuyo legado no se restringe a la fundación, la guía y el sostenimiento de una orquesta, por grande que esta fuera, y es, lo cual convoca a sus integrantes a seguir siendo fieles a su creador, quien desbordó la música bailable, en que tanto brilló. De alguna manera —más bien tardíamente, es cierto— se suma ahora, con la reproducción de “¡Esa orquesta es Van Van!”, reseña, publicada va ya para más de un bienio, sobre una multimedia que merece seguir abriéndose camino, y actualizarse.*

L.T.S. 

 

Los Van Van, orquesta fundada hace cuarenta y dos años por Juan Formell, ha dado tema a una multimedia que acaba de poner en circulación Cubarte, Centro de Informática en la Cultura. Contiene seis secciones: “La historia”, “Los integrantes”, “En el mundo”, “La música”, “Glosario” y “La galería”.

La primera de ellas la ocupa un texto en que el conocido Guille Vilar recorre y valora la trayectoria de la agrupación hasta 2009. “Los integrantes” informa quiénes formaron parte de ella en su fundación y en su devenir posterior hasta 2011. “En el mundo” contiene una muestra de la presencia de Los Van Van en los medios de Cuba y de otros países desde 1988 hasta 2009.

“La música” cita su larga discografía y recoge los títulos de sus numerosas canciones, además de inventariar versiones que otros artistas han hecho de obras de su repertorio, y actuaciones suyas con otros intérpretes. “Glosario” informa sobre autores citados, así como acerca de términos que se emplean y de otros asuntos abordados en la multimedia. Por último, “La galería” contiene imágenes visuales y testimonios sonoros del quehacer de Los Van Van.

El valioso fruto logrado por Cubarte y sus colaboradores podrá enriquecerse y afinarse aún más en sucesivas ediciones. Bien lo merece una orquesta que ha enriquecido la música cubana y se ha mantenido en lo más alto de la preferencia dentro y fuera del país durante más de 40 años.

En la raíz de su triunfo ha estado el talento del creador y guía: el compositor y arreglista Juan Formell, que ha fundado una sonoridad singular. Para ello asumió la herencia de la música cubana con una perspectiva personalísima que le permitió incorporar elementos de rock, jazz y otras expresiones musicales, y aires de otros ámbitos del Caribe, en una obra de inconfundible sabor nacional. Su alto logro es inseparable de la capacidad para aglutinar a otros músicos de talento.

La obra de Formell –que ha enriquecido, al ganarlo, el saldo de los Premios Grammy– abarca una gran diversidad de géneros, y se ubica en una tradición popular donde la picaresca y el doble sentido no incurren en la chabacanería. Por eso la obra del director de Los Van Van ha tenido grandes intérpretes asimismo fuera de esa orquesta, ha acompañado también a otros relevantes y disímiles. Y de eso da fe la multimedia de Cubarte.

Aportes como ese contribuyen al conocimiento de su tema en particular, y revierten los efectos de ciertas operaciones de mercado que pudieran silenciar lo cosechado por la música cubana de los años 60 para acá. Ese efecto se ha combinado con el de favorecer, de un modo igualmente nocivo –no con perspectiva abarcadora, sino difundiendo solo autores vivos– lo producido en etapas anteriores.

Así, para poner solo dos ejemplos, podrían someterse al olvido contribuciones como las debidas a Barbarito Diez y el primado de los Compadres de la música cubana, Lorenzo Hierrezuelo. Urge que otras multimedias sigan apoyando el conocimiento pleno de agrupaciones y creadores que han fraguado el tesoro musical de la nación. A las instituciones encargadas de difundirlo masivamente con la intensidad y el debido equilibrio corresponde una responsabilidad particular en ese empeño.

El nombre de la orquesta fundada por Formell nació de la consigna que acompañó a la zafra azucarera de 1969-1970 por el afán en lograr 10 millones de toneladas de azúcar: “¡De que van, van!”; y dio paso a que personas despiertas y eficaces en lo suyo merecieran un elogio: ser un (o una) van van. Pudiera aplicarse a la misma agrupación, por su calidad y su pegada en el gusto popular, y por la inconfundible sonoridad que permite identificarla entre todas las otras. ¡Esa orquesta es Van Van!

Luis Toledo Sande

http://www.bohemia.cu/2011/12/05/cultura/van-van-orquesta.html

y, por esos días, en Bohemia impresa.

Juan Formell y Los Van Van. “Aquí se enciende la candela”.

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